Pacientes de hemodiálisis de la Caja Petrolera alertan sobre escasez de insumos
Los pacientes en tratamiento de hemodiálisis en la Caja Petrolera de Salud han expresado su preocupación por la falta de insumos y medicamentos esenciales para sus terapias. Esta situación, que se ha vuelto crítica, está afectando la continuidad de sus tratamientos.
Desde el día viernes, los pacientes reportaron que los reactivos utilizados en las máquinas de hemodiálisis se han agotado, lo que ha llevado a que algunas sesiones se realicen con una duración menor a la habitual. Walter, uno de los afectados, comentó: “Hoy día solamente se han hecho tres horas. Entonces, nos están quitando una hora de vida”.
Riesgos de salud por falta de diálisis
Los pacientes señalaron que es crucial realizarse hemodiálisis cada dos días, ya que este procedimiento es vital para reemplazar la función de sus riñones. La falta de continuidad en el tratamiento puede causar serias complicaciones de salud por la acumulación de toxinas en el organismo. Según un paciente, "No hacerse una diálisis es perder mucho de nuestra salud, de nuestro cuerpo, de nuestros órganos".
Además de los reactivos, los pacientes han denunciado que la escasez de medicamentos complementarios también es un problema recurrente. Fármacos como antihipertensivos, calcio y eritropoyetina son necesarios para el tratamiento, pero a menudo no están disponibles. Walter resaltó que, ante la falta de estos medicamentos, la respuesta que reciben es que deben comprarlos por su cuenta, lo que representa un gran desafío financiero para muchos.
Ante la gravedad de la situación, los pacientes fueron advertidos sobre la posible suspensión de las sesiones de diálisis en los próximos días si no se reciben los insumos necesarios. "Es posible que el lunes no haya diálisis", comentó uno de los afectados, haciendo un llamado urgente a las autoridades de la Caja Petrolera para que tomen acción.
El alto costo de un tratamiento particular de hemodiálisis, que puede ascender a cerca de 1.000 bolivianos, representa una carga considerable para muchas familias, quienes dependen de estos servicios para garantizar su salud. Hasta el momento, no se ha recibido ninguna respuesta oficial por parte de la Caja Petrolera sobre esta problemática.