Eduardo Del Castillo señala que Marset regresó a Bolivia en septiembre de 2025
Eduardo Del Castillo, exministro de Gobierno, indicó que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset reingresó a Bolivia en septiembre de 2025, en un momento crítico para el Movimiento Al Socialismo (MAS), que no logró avanzar a la segunda vuelta electoral en las elecciones de ese año. Esta declaración reaviva el debate sobre las circunstancias que permitieron su retorno.
Del Castillo planteó que "la información que hemos obtenido, ya sin estar en funciones, es que Marset vuelve a Bolivia en septiembre de 2025, justo cuando el MAS pierde la oportunidad de competir en el balotaje". Este contexto temporal es crucial ya que Luis Arce mantuvo la presidencia hasta el 8 de noviembre de 2025, lo que implica que Marset habría regresado durante su mandato.
Las elecciones generales se llevaron a cabo el 17 de agosto de 2025, y la segunda vuelta estaba programada para el 19 de octubre. Del Castillo asocia el retorno de Marset con la confirmación de que el MAS no participaría en la segunda vuelta, aunque su declaración no aclara quién facilitó su ingreso ni qué autoridades estaban al tanto de su presencia en el país.
Marset fue finalmente apresado en Santa Cruz el 13 de marzo de 2026 y luego enviado a Estados Unidos. Esta captura se produjo bajo el gobierno de Rodrigo Paz, tras una intensa persecución internacional que convirtió a Marset en una de las principales figuras buscadas en la lucha contra el narcotráfico en la región. Uruguay destacó que la colaboración policial entre Uruguay, Bolivia y Paraguay fue fundamental para su detención.
El caso de Marset también tiene un trasfondo complejo en Bolivia, donde utilizó diversas identidades y documentación para establecerse. Tras su llegada, desarrolló una red que incluía propiedades y vehículos, además de involucrarse en actividades que aparentaban ser legales. Según una investigación de Los Tiempos, su historia en Bolivia abarca años previos a su retorno en 2025.
La nueva revelación de Del Castillo establece una fecha precisa: septiembre de 2025. La incógnita que queda en el aire es quién estaba al tanto del regreso de Marset, cómo logró ingresar al país y qué sucedió durante el tiempo que estuvo en Bolivia.