A pesar del anuncio de cierre, el Ministerio de Planificación continúa operativo, según Romero, que asegura una transición ordenada
El presidente Rodrigo Paz anunció el lunes 3 de agosto que el gabinete se reducirá de 14 a 12 ministerios, eliminando las carteras de Turismo y Planificación. Sin embargo, el Ministerio de Planificación permanecerá en funciones.
Fernando Romero, actual ministro de Planificación, comunicó este martes que su despacho sigue activo y destacó que se está llevando a cabo una transición ordenada. "Estamos trabajando en toda la parte administrativa y operativa para que esta transición sea lo más ordenada y sólida posible", manifestó, añadiendo que su cartera es esencial y se relaciona con otros ministerios.
Romero también informó que se está reestructurando no solo el Ministerio de Planificación, sino también otros como Turismo, Cancillería y Presidencia. A pesar de que este proceso ha tomado más tiempo del anticipado, aseguró que en los próximos días se logrará una transición bien realizada.
El ministro anunció la emisión de un decreto para cerrar su ministerio, indicando que este procedimiento es suficiente para finalizar las labores de esa cartera estatal. "Entiendo que mediante un decreto no habrá inconvenientes, ya que se trata de una lógica de austeridad, y se implementará una nueva ley que generará un ahorro significativo para los bolivianos", afirmó.
La Ley de Organización del Poder Ejecutivo (LOPE) define el número y las atribuciones de los ministros de Estado, así como otras normativas relacionadas con la estructura del Órgano Ejecutivo. Sin embargo, la Ley 777, vigente desde el 21 de enero de 2016, otorga al Ministerio de Planificación la responsabilidad de dirigir el Sistema de Planificación Integral del Estado (SPIE).
Esta ley establece que el Ministerio de Planificación del Desarrollo actúa como el "Órgano Rector" del SPIE, encargándose de liderar el proceso de planificación del desarrollo integral del Estado Plurinacional de Bolivia, y tiene la responsabilidad de regular dicho proceso, incluyendo las previsiones de las entidades territoriales autónomas.