Bolivia solicita misión de observación policial a la OEA
Fernando Aramayo, ministro de la Presidencia, participó en una sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde dio a conocer que Bolivia ha pedido el despliegue de una misión de observación y acompañamiento policial a través de la REDPPOL OEA.
Aramayo destacó que esta petición se basa en la necesidad de contar con una iniciativa técnica y desarmada que busque fortalecer las capacidades de gestión del orden público conforme a estándares internacionales de derechos humanos.
La REDPPOL OEA constituye un mecanismo de cooperación que promueve el intercambio de conocimientos y buenas prácticas en el ámbito policial, adaptándose a las nuevas necesidades de seguridad de la región.
El ministro hizo un llamado a todos los Estados miembros para que se unan a esta misión, resaltando el interés de algunas delegaciones, como la de Estados Unidos, en proporcionar un apoyo profesional que contribuya a la paz social en Bolivia.
En su intervención, Aramayo también abordó las consecuencias de los bloqueos que han persistido por más de 50 días en el país, los cuales han ocasionado pérdidas humanas y graves daños económicos, afectando el empleo y la industria.
Ante esta situación, el Gobierno de Bolivia ha promulgado un estado de excepción para salvaguardar la vida de las personas y facilitar el ingreso de alimentos, medicinas y combustible, aclarando que la medida no busca silenciar, sino proteger la democracia.
Aramayo subrayó que, aunque la protesta social es un derecho, no se puede permitir que la violencia o la coerción reemplacen la voluntad popular y subrayó la necesidad de que un gobierno legítimamente electo no sea forzado a renunciar fuera del marco constitucional.
Finalmente, el ministro aseguró que se están tomando en cuenta las recomendaciones de la OEA para establecer una agenda de prevención mediante el diálogo, así como para proteger los derechos de los ciudadanos durante las movilizaciones.
Aramayo reafirmó el compromiso del Estado boliviano de actuar con firmeza y vocación de paz, evitando el uso excesivo de la fuerza, pero asegurando que no haya impunidad por los actos violentos.