Ayllón ante el desafío del DS 5676: ¿acción o inacción?
En medio de un clima de tensión por el Decreto Supremo 5676, que ha llevado a varios sectores, incluidos productores y transportistas, a salir a las calles y bloquear carreteras, el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, se encuentra en una posición ambigua. Aunque reconoce el impacto negativo de la norma, su respuesta ante las movilizaciones ha sido moderada, generando críticas sobre su papel en este conflicto.
Ayllón ha manifestado que el costo de Bs 18 por litro de diésel es insostenible para las gobernaciones y municipios, y ha expresado su apoyo a la abrogación del decreto. Sin embargo, a pesar de las crecientes protestas, no ha liderado una defensa activa de los ciudadanos que están demandando cambios inmediatos.
Movilizaciones y bloqueos en aumento
El 2 de septiembre, se registraron bloqueos en diversas localidades como Yapacaní, San Julián y Cuatro Cañadas, mientras que la Policía se preparaba para intervenir. Diferentes sectores continúan organizando movilizaciones en contra del decreto y de las políticas económicas del gobierno nacional, lo que ha intensificado la situación en varias regiones del país.
Frente a este panorama, Ayllón ha decidido convocar a una reunión con otros gobernadores para el 10 de septiembre, con la intención de establecer una postura conjunta que inste al Gobierno a reconsiderar el decreto. Sin embargo, muchos se preguntan si esta estrategia es suficiente ante un conflicto que ya se siente en las calles y que afecta directamente a miles de ciudadanos.
El gobernador ha demostrado en el pasado que puede actuar en momentos de crisis, como lo hizo en junio, cuando logró negociar con los movilizados y levantar bloqueos en Chuquisaca. En esta ocasión, sin embargo, su enfoque parece ser más conservador y menos proactivo, lo que provoca incertidumbre sobre su capacidad de respuesta.
Ayllón se enfrenta a una contradicción política: por un lado, dice defender a los intereses de Chuquisaca y critica el alto costo del diésel, pero por otro, evita adoptar una postura contundente en contra de las decisiones del gobierno, lo que deja a la población lidiando con precios elevados y escasez de combustible. ¿Se trata de una estrategia política o de una falta de voluntad para confrontar al Gobierno de Rodrigo Paz?