Las redes de apoyo son clave para la salud mental estudiantil
El papel de las redes de apoyo es crucial para que los estudiantes manejen adecuadamente el estrés, la desmotivación y otras problemáticas emocionales. La escucha activa de familiares, amigos y docentes puede ser un gran soporte, ayudando a reducir el aislamiento y facilitando la búsqueda de ayuda cuando lo requieren.
James Robles, director de la carrera de Psicología en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), destaca que tener una buena salud mental permite a los estudiantes enfrentar mejor el estrés, tomar decisiones acertadas y establecer relaciones saludables. Además, la salud mental es un componente esencial del bienestar general y afecta directamente la experiencia educativa.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años padece algún trastorno mental. La OMS también enfatiza la necesidad de ambientes que protejan a los jóvenes, así como la importancia de desarrollar habilidades para manejar problemas y emociones.
La educación no solo debe enfocarse en la transmisión de conocimientos, sino también en crear espacios donde los estudiantes se sientan apoyados y puedan solicitar ayuda, desarrollando habilidades que les permitan enfrentar los desafíos académicos y personales.
El papel de las redes de apoyo
Las redes de apoyo ofrecen un entorno de escucha y acompañamiento. No se trata de solucionar los problemas, sino de brindar apoyo sin juicios, observando cambios en el comportamiento y orientando hacia la ayuda profesional si es necesario. Marco da Silva, docente de Psicología en Unifranz, señala que el papel de la familia puede ser tanto protector como riesgoso.
Pedro Aramayo, también docente de Psicología, sugiere que las personas busquen redes de apoyo entre amigos y familiares para encontrar contención y apoyo emocional.
Sentirse parte de una comunidad educativa es vital para disminuir el aislamiento y fortalecer lazos que acompañen a los estudiantes en momentos de alta exigencia.
Habilidades emocionales para afrontar el estrés
El bienestar emocional puede ser potenciado mediante la práctica de varias habilidades, como reconocer las emociones, organizar el tiempo, establecer límites, aplicar técnicas de relajación y saber cuándo pedir ayuda. Da Silva menciona que la intervención familiar oportuna ayuda a desarrollar habilidades de comunicación y regulación emocional, lo que puede facilitar la mejora de la salud mental.
Las universidades pueden integrar estos aprendizajes a través de actividades de orientación y acompañamiento, además de incentivar hábitos saludables como un buen descanso, ejercicio, alimentación balanceada y un uso consciente de dispositivos y redes sociales.
Es fundamental estar atentos a ciertas señales que pueden indicar que un estudiante necesita apoyo, como cambios en su comportamiento, aislamiento o problemas para cumplir con sus tareas. Estas señales pueden ser indicativas de la necesidad de iniciar una conversación y, si es necesario, buscar orientación profesional.
La detección temprana de problemas de salud mental es clave ya que estas dificultades pueden impactar en el rendimiento académico y las relaciones personales. La OMS advierte que trastornos como la ansiedad o la depresión pueden afectar gravemente la asistencia a clases y el desempeño estudiantil.
Las instituciones educativas tienen la responsabilidad de complementar la enseñanza académica con estrategias de prevención y acompañamiento, creando canales claros para solicitar ayuda y promoviendo la integración entre los estudiantes.
Olga San Miguel Rodríguez, directora de Servicios Estudiantiles en Unifranz, menciona que los primeros auxilios psicológicos son fundamentales para calmar a un estudiante que atraviesa una crisis, ayudándolo a disminuir la angustia hasta que pueda recibir asistencia profesional.
El acompañamiento a los estudiantes no implica disminuir las exigencias académicas, sino equilibrarlas con apoyo y oportunidades para el desarrollo de recursos personales. Fortalecer las redes de apoyo y los servicios de orientación es esencial para crear entornos educativos que prioricen el bienestar emocional.