ECONOMÍA

Gobierno propone liberar el precio del combustible para combatir el contrabando

Rubén Larico · 02 Sep, 2026

Gobierno propone liberar el precio del combustible para combatir el contrabando

El Gobierno de Bolivia se encuentra en la etapa de planificar una liberación gradual de los precios de los combustibles, como una solución estructural para abordar la crisis de abastecimiento y la problemática del contrabando de carburantes, según lo indicado por el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo.

Aramayo enfatizó que mientras persista la diferencia entre el precio de los combustibles en el país y los precios internacionales, seguirá existiendo un incentivo para el contrabando, lo que afecta gravemente la economía nacional.

Intervención a YPFB y cambio de modelo

El ministro también comentó que la intervención en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es necesaria para transformar la cadena de suministro de combustibles. Esto implica mejorar la trazabilidad, controlar la distribución y permitir una mayor participación del sector privado en la importación.

El objetivo de este cambio es lograr un control total sobre la logística de distribución del diésel, asegurando así una mejor gestión en el sector.

Alineación con sectores productivos

Aramayo mencionó que varios sectores productivos han expresado la necesidad de ajustar los precios hacia niveles más cercanos a los del mercado internacional. El Gobierno comparte esta perspectiva y está dispuesto a dialogar, aunque también considera esencial proteger a los sectores más vulnerables durante este proceso.

En este nuevo enfoque, YPFB se enfocaría en actividades estratégicas como la exploración y producción de hidrocarburos, delegando la importación y comercialización a empresas privadas. Esto implicaría un cambio significativo en la gobernanza del sector.

La aplicación de estas medidas requerirá un proceso de socialización con todos los actores involucrados, ya que la eliminación de la brecha de precios debe ir acompañada de mecanismos de protección para las actividades productivas y la población más afectada por los cambios.

Finalmente, el ministro Aramayo advirtió que la crisis energética en Bolivia es compleja y no puede resolverse de manera inmediata, ya que es el resultado de problemas acumulados a lo largo de varios años. Se requieren cambios profundos en el modelo del sector hidrocarburífero para abordar esta situación de forma efectiva.