Investigación de la UMSA revela contaminantes en el agua de La Paz
Un informe de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) ha sacado a la luz la existencia de bacterias, parásitos y trazas de metales pesados en las reservas y redes de agua de la ciudad de La Paz. A pesar de estos hallazgos, los investigadores han aclarado que la mayoría de los niveles de contaminantes se encuentran dentro de los límites estipulados por la legislación boliviana.
La investigación se llevó a cabo mediante el análisis de muestras tomadas de las subcuencas y represas de Hampaturi, Incachaca, Estrellani, Pampalarama, Chacaltaya, Alpaquita y Milluni, así como de las redes de distribución en Achachicala, Pampahasi y Chuquiaguillo. En total, se examinaron 45 muestras de agua potable, varias de ellas obtenidas de grifos directamente conectados a la red de suministro.
Entre los hallazgos más preocupantes se identificaron parásitos como Cryptosporidium y/o amebas en algunos puntos de las redes analizadas. La represa de Hampaturi destacó por tener la situación más alarmante en época seca, con la detección de Giardia, Cryptosporidium, amebas, Entamoeba coli y Taenia spp.
En el análisis de metales pesados, los investigadores encontraron que el arsénico, cadmio y plomo estaban presentes mayormente por debajo de los límites de detección o dentro de márgenes considerados seguros. Sin embargo, también se hizo un llamado a mantener una vigilancia constante sobre estos contaminantes.
Un aspecto adicional del estudio fue la identificación de bacterias y genes relacionados con la resistencia a antibióticos, algo que no se captura en los controles bacteriológicos estándar. La docente investigadora, María Teresa Álvarez, advirtió sobre la proximidad de algunos de estos parámetros a los límites permitidos, afirmando: “Estamos al borde del límite permitido”.
María Eugenia García, rectora de la UMSA, subrayó la importancia de contar con investigaciones que no solo evalúen si el agua cumple con los estándares tradicionales, sino que también detecten nuevos riesgos microbiológicos y químicos que requieren atención especializada.
El estudio concluye que, en términos generales, el agua de las tres redes analizadas cumple con los estándares bacteriológicos establecidos por la norma NB 512, y no se observó una proliferación crítica de E. coli o coliformes termotolerantes. Sin embargo, la detección de parásitos, resistencia a antibióticos y posibles efectos mutagénicos resalta la necesidad de fortalecer los controles y ampliar los análisis sobre la calidad del agua que abastece a La Paz, especialmente en las fuentes y represas que nutren el sistema de agua de la ciudad.