SIP alerta sobre agresiones a periodistas en medio de conflictos sociales en Bolivia
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha manifestado su preocupación por las condiciones de "particular riesgo" que vivieron los periodistas en Bolivia, quienes sufrieron agresiones mientras cubrían los conflictos sociales que ocurrieron entre mayo y junio de este año. Esta denuncia fue presentada en el informe que se publicó durante su 82 asamblea general, llevada a cabo en Bogotá.
Los disturbios, que se llevaron a cabo por un periodo de siete semanas, fueron impulsados por la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con el apoyo de grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes exigieron la renuncia del actual presidente Rodrigo Paz. Durante este tiempo, se registraron bloqueos de carreteras principalmente en el occidente y el centro del país.
El conflicto finalizó después de que el Gobierno llegara a acuerdos con algunos sectores y decretara el estado de excepción el 20 de junio, lo que permitió levantar los bloqueos que habían causado graves problemas de desabastecimiento de combustible, alimentos e insumos médicos, además de significativas pérdidas económicas.
La SIP subrayó que la cobertura de estos hechos se realizó en un entorno de gran riesgo, afectando la seguridad de los reporteros y, al mismo tiempo, limitando el acceso de la población a información crucial sobre la crisis social y económica que se estaba viviendo en el país. Durante las manifestaciones, los equipos de prensa fueron objeto de agresiones tanto por parte de los manifestantes como durante las intervenciones policiales.
Entre las agresiones reportadas se incluyen ataques físicos, lanzamiento de piedras y otros objetos, así como el uso de gases lacrimógenos y proyectiles por parte de las fuerzas del orden. En total, se registraron alrededor de diez incidentes de violencia contra los periodistas en los departamentos de La Paz y Santa Cruz durante los meses de mayo y junio.
A esta situación se añaden desafíos estructurales que afectan la sostenibilidad y la independencia de los medios de comunicación tradicionales, que enfrentan una creciente competencia de plataformas digitales y redes sociales que no siempre se adhieren a los estándares de ética periodística. Esto ha llevado a una proliferación de información sin fuentes confiables, lo que a su vez ha debilitado la confianza del público en el periodismo profesional.
La SIP también advirtió que los medios tradicionales sufren un desplazamiento en términos de publicidad estatal y mencionó la violación de derechos de autor, ya que muchos contenidos generados por periodistas son reproducidos sin autorización. En un contexto de crisis económica, esta situación ha llevado incluso a la suspensión de la edición impresa del diario Opinión, de Cochabamba, debido a problemas financieros.