Reestructuración en la Fiscalía: José Armando Urioste tomará el mando
José Armando Urioste Viera fue nombrado fiscal general interino este sábado y ha anunciado cambios profundos en la estructura del Ministerio Público. Su objetivo es revisar tanto la Fiscalía General como las fiscalías departamentales para evitar que los cargos sean asignados a personas cercanas a la alta dirección de la entidad.
En una entrevista con La Voz Informada, Urioste expresó que la institución está actualmente afectada por serias acusaciones de corrupción. "Estamos recibiendo una institución que muestra una trayectoria lamentable, manchada por actos corruptos", indicó.
Compromiso con la transparencia y la institucionalidad
El recién nombrado fiscal general también destacó que es fundamental devolver la confianza a los ciudadanos y erradicar la extorsión en el sistema judicial. "Es vital que reestructuremos el Ministerio Público para asegurar que los fiscales actúen de manera justa y sin presiones externas", afirmó.
Urioste indicó que la falta de institucionalidad en el Ministerio es uno de los problemas más graves, sugiriendo que las designaciones deben basarse en méritos y no en relaciones personales. "No podemos seguir eligiendo fiscales por amistad con el fiscal general, necesitamos a los mejores profesionales que puedan atender la demanda de justicia de la ciudadanía", afirmó.
Sobre las recientes denuncias que involucran a algunos funcionarios del Ministerio, Urioste aseguró que se investigará a fondo. Sin embargo, resaltó que no se realizará una "cacería de brujas", sino que se respetará la presunción de inocencia mientras se lleva a cabo la indagatoria.
El fiscal interino también enfatizó su compromiso de no enriquecerme a través de su cargo, asegurando que su designación no fue producto de negociaciones monetarias. "Nadie debe entrar al Ministerio Público por ser amigo de nadie. Debe ser gente con los méritos necesarios para desempeñar sus funciones", concluyó.
Con una amplia experiencia en el ámbito judicial, Urioste se comprometió a trabajar arduamente para devolver el prestigio al sistema de justicia en Bolivia. "Hoy en día, la imagen de jueces y fiscales ha sido dañada por la corrupción, y mi meta es contribuir a terminar con esta percepción negativa en los próximos 90 días", sentenció.
Es originario de Chuquisaca pero se siente "beniano de corazón", resaltando su conexión con el departamento que ha sido su hogar durante años. Su trayectoria incluye roles como juez y vocal en el Tribunal Departamental de Justicia, además de su labor como docente universitario y su formación académica en Derecho Constitucional y Derecho Agrario.