Noboa asegura que no habrá cortes de luz en Ecuador para 2026
Este lunes, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, aseguró que durante el año 2026 no se realizarán cortes de energía en los hogares. Su declaración contrasta con las condiciones operativas del Complejo Paute Integral y los datos proporcionados por Celec, que indican una situación de alto riesgo debido a que el embalse de Mazar está muy cerca de alcanzar su nivel crítico.
Noboa defendió la planificación estatal actual, argumentando que su objetivo es evitar que las familias se enfrenten a racionamientos. Además, buscó desmentir las proyecciones de crisis que han surgido desde sectores opositores.
El mandatario mencionó que el gobierno ha incorporado claves bloques al Sistema Nacional Interconectado a través de proyectos como Toachi-Pilatón y Baba. También se han alquilado barcazas termoeléctricas, además de fomentar la autogeneración en la empresa privada, aunque esto provoca un aumento en la influencia del sector corporativo en un ámbito vital.
La reducción del caudal en los ríos del país, que es fundamental para la generación eléctrica, representa un serio desafío. Las autoridades han señalado que el ingreso de agua es inferior al promedio histórico, especialmente debido a los efectos del fenómeno El Niño, lo que agrava la situación.
Para mitigar el agotamiento de las reservas hídricas, el Gobierno ha implementado una desconexión obligatoria de 48 horas para más de 9.000 grandes y medianas industrias. Esta decisión ha generado un fuerte rechazo en el sector productivo por los riesgos que implica para la cadena de suministro y la estabilidad del empleo.
A pesar de las restricciones impuestas al sector industrial para reducir la demanda de energía en aproximadamente 400 megavatios diarios, el Operador Nacional de Electricidad anticipa un déficit de 1.391 megavatios durante el período de sequía actual. Los expertos advierten que limitar el consumo industrial solo pospone el desgaste del sistema sin abordar el problema estructural.
Según análisis especializados, si continúa la tendencia de descenso en el nivel del embalse de Mazar, esta central podría alcanzar su umbral operativo mínimo en unas tres semanas, lo que podría complicar aún más la situación energética del país.