Maduro expresa apoyo al diálogo en medio de su encarcelamiento
Nicolás Maduro, el exmandatario de Venezuela, se pronunció a favor de 'todo camino de diálogo', a través de un mensaje en sus redes sociales el domingo. Este pronunciamiento ocurre justo antes de un encuentro presencial entre representantes del gobierno interino y opositores, que se llevará a cabo la próxima semana en Caracas, con el respaldo de Washington.
Maduro, de 63 años, y su esposa Cilia Flores, de 69, fueron detenidos en enero durante una operación militar estadounidense y actualmente están recluidos en una prisión en Brooklyn, enfrentando acusaciones de tráfico de drogas y armas. Ambos han rechazado las acusaciones en su contra.
Tras la caída del gobierno de Maduro, Delcy Rodríguez, quien era la vicepresidenta, asumió el poder de manera interina. Su administración enfrenta presiones internacionales, especialmente de Estados Unidos, que promueve un proceso de diálogo que podría llevar a la creación de un calendario electoral en Venezuela.
En su mensaje, Maduro habló de un 'RENACIMIENTO NACIONAL' como un objetivo compartido, resaltando la necesidad de respeto y inclusión en medio de la diversidad del país. También hizo un llamado a aprovechar agosto como un mes para lograr hitos significativos y fomentar el diálogo sincero entre los venezolanos.
La próxima ronda de diálogos abordará temas cruciales como la respuesta al doble terremoto ocurrido el 24 de junio, así como el fortalecimiento de la democracia y la discusión de derechos y garantías políticas. Sin embargo, es importante señalar que la principal figura de la oposición, María Corina Machado, no estará presente en estas conversaciones, aunque ha manifestado que no impedirá el proceso.
El juicio de Maduro y Flores en Estados Unidos está programado para comenzar el 1 de junio de 2027, según anunció un tribunal federal en Nueva York. En su primera aparición en la corte en enero, Maduro se declaró ‘secuestrado’ y se consideró ‘un prisionero de guerra’. Además, en abril, el Departamento del Tesoro autorizó el pago de los honorarios de sus abogados, una práctica que había estado prohibida por las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense.