La tragedia en Gaza y el horror de la violencia
El 7 de octubre de 2023, Hamás llevó a cabo un ataque en el sur de Israel a partir de las 6:30 de la mañana, resultando en la muerte de más de 1.200 personas, con 14.970 heridos y 251 secuestrados hacia Gaza. Entre los fallecidos, se contabilizan aproximadamente 809 civiles, incluidos 280 mujeres y 40 niños, además de 314 miembros de las fuerzas armadas israelíes. Este acto ha sido calificado de cobarde e inaceptable.
En respuesta a este ataque, las fuerzas israelíes han lanzado una ofensiva continua sobre Gaza, que ha provocado la muerte de al menos 73.400 personas, de las cuales entre 21.300 y 21.500 son niños palestinos, incluyendo más de 1.000 bebés menores de un año, según informes de organizaciones internacionales y la ONU. Además, miles de personas permanecen desaparecidas bajo los escombros de la devastación.
El número de heridos en Gaza supera los 174.000, con alrededor de 44.000 niños sufriendo heridas físicas, muchos de ellos con amputaciones o discapacidades permanentes. La situación es agravada por los traumas psicológicos que afectarán a estas personas de por vida.
La destrucción en Gaza ha alcanzado niveles catastróficos. Según la Evaluación Rápida de Daños y Necesidades (RDNA) de la ONU, la Unión Europea y el Banco Mundial, los daños a la infraestructura física se estiman en 35.200 millones de dólares. Más de 371.888 viviendas han sido destruidas o dañadas, afectando más del 90% del parque habitacional.
La infraestructura médica y educativa también ha sido severamente impactada, con más del 50% de los hospitales inoperativos y casi todas las escuelas con daños graves. Los sistemas de agua y saneamiento han colapsado, afectando el acceso al agua potable.
La economía de Gaza ha sufrido un golpe devastador, con una contracción del 84%, lo que ha retrocedido su desarrollo humano alrededor de 77 años. Las organizaciones internacionales calculan que se necesitarán 71.400 millones de dólares para restaurar los servicios esenciales y comenzar la reconstrucción.
La violencia no se detiene, con el nuevo ministro de seguridad nacional israelí, Ben-Gvir, promoviendo una agenda de asesinatos selectivos contra palestinos, una propuesta que ha generado una ola de indignación. “Cualquier acto que el estado sionista considere terrorista será pasible de la pena capital”, ha declarado, lo que agrava aún más la crisis humanitaria.