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La ONU podría elegir a una mujer como Secretaria General por primera vez

Roxana Sirpa · 16 Aug, 2026

La ONU podría elegir a una mujer como Secretaria General por primera vez

Recientemente, las Naciones Unidas realizaron una votación clave que representa el primer paso para determinar quién será el próximo Secretario General, un puesto que se ocupará desde enero de 2027. La elección final está prevista para el último trimestre del año y se considera histórica no solo por las reformas en el proceso electoral, sino también por la alta posibilidad de que una mujer latinoamericana gane el puesto.

En total, hay siete candidatos para asumir este desafío, que es considerado uno de los más complejos a nivel mundial. Entre ellos, destacan cuatro mujeres que cuentan con una sólida trayectoria en la administración pública y dentro de la propia ONU. Durante el primer sondeo, las dos candidatas que más sobresalieron fueron Rebeca Grynspan de Costa Rica y Carolyn Rodrigues Birkett de Guyana.

La ONU ha enfatizado la importancia de priorizar la igualdad de género y fomentar la representación femenina en los puestos de liderazgo. Sin embargo, a lo largo de sus ochenta años, el cargo de Secretario General ha sido ocupado únicamente por hombres, quienes no siempre han sido los más idóneos, sino más bien aquellos con los que los Estados miembros lograron un consenso.

Un momento crítico para el liderazgo femenino

La problemática de género en los procesos de selección de líderes no es nueva, pero adquiere relevancia en el contexto actual, donde los derechos de las mujeres enfrentan retrocesos alarmantes a nivel global. Desde la situación en Afganistán hasta la violencia de género en el entorno digital, se evidencia que el mundo sigue siendo un lugar peligroso para las mujeres.

La posibilidad de que una mujer asuma el liderazgo de la ONU en este siglo refleja aún un sesgo de género persistente, a pesar de que las mujeres han alcanzado mayores niveles de educación y ocupan espacios diversos en la sociedad. Sin embargo, existe el riesgo de que quien asuma la dirección en este momento crítico de la organización deba enfrentar una crisis sin precedentes, conocida como el "glass cliff", donde se coloca a mujeres en posiciones de liderazgo en tiempos difíciles.

La nueva persona al mando necesitará implementar cambios significativos y responder a un mundo que ha cambiado radicalmente desde 1945. Para ello, será fundamental contar con un respaldo político sólido por parte de los Estados miembros. La verdadera cuestión que se plantea no es si el mundo está listo para que una mujer lidere la ONU, sino si los Estados miembros están dispuestos a hacer de la igualdad de género una prioridad real en sus decisiones políticas.