Historias de Resiliencia en el Arca de Noé: Superar las Adicciones es Posible
Las adicciones son una lucha que no solo afecta al individuo, sino que también deja huellas profundas en sus seres queridos. En el Centro de Rehabilitación Arca de Noé, muchos encuentran en el fondo un nuevo comienzo, una oportunidad para cambiar sus vidas.
Los relatos de quienes actualmente están en el proceso de rehabilitación muestran el devastador efecto de las adicciones. Algunos comenzaron a consumir sustancias a una edad temprana, como uno de los internos que recuerda haber probado drogas durante su etapa escolar y que, tras once años de consumo, vio su vida desmoronarse.
Otro interno, quien empezó a los 13 años, comparte que su familia temía por su vida y llegó a pensar en el suicidio. La pérdida de trabajo, el desglose familiar y el sentimiento de soledad fueron experiencias comunes en su vida, como lo expresa uno de los testimonios: "Lo perdí todo: a mi madre, a mi esposa, a mi hijo… no sentía amor por nadie, ni por mí mismo."
Los expertos del centro enfatizan que las adicciones son como una enfermedad que afecta a toda la familia. "Tener un alcohólico o un drogadicto en casa es similar a convivir con un cáncer", comentan, subrayando que el sufrimiento no se limita al afectado, sino que se extiende a todos los que lo rodean.
Además, resaltan que el inicio del consumo muchas veces proviene de decisiones que parecen menores. Reflexionan sobre cómo pequeñas elecciones pueden tener consecuencias devastadoras en el futuro.
El Arca de Noé actualmente brinda refugio a aproximadamente 250 personas, tanto hombres como mujeres, en un programa que se estructura en torno a la disciplina, el trabajo, el ejercicio físico y la reflexión personal. Las actividades inician antes de las siete de la mañana, marcando el inicio de un nuevo día lleno de oportunidades.
El fundador de la institución comparte que su motivación surgió al observar a jóvenes consumiendo drogas en su vecindario. "Sentí un llamado a ayudarles, como si Dios me dijera que podía restaurar vidas, así como restauraba autos", menciona. En estos 38 años, cerca de 75 personas logran rehabilitarse cada año, gracias a su esfuerzo y al apoyo que reciben en el proceso.
Para quienes han logrado salir de las adicciones, el reconocimiento del problema es el primer paso fundamental. "Uno solo no puede. Aceptar que se necesita ayuda es crucial", aseguran. La fe, la voluntad y un cambio de ambiente son esenciales para mantener la recuperación y evitar retrocesos, porque siempre hay una segunda oportunidad para quien decide aprovecharla.