El Gobierno de De la Espriella finaliza los diálogos de paz
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella ha cerrado las conversaciones de paz que su predecesor, Gustavo Petro, había iniciado con varios grupos armados ilegales, argumentando que no hubo disposición por parte de estos para dejar atrás la violencia. Esta acción representa un cambio significativo en la política de seguridad del país.
A través de nueve resoluciones, el Gobierno revocó los nombramientos de los representantes y retiró el reconocimiento a los delegados de las organizaciones involucradas en los diálogos de "paz total". Entre los grupos afectados se encuentran las disidencias de las FARC, así como organizaciones criminales que mantenían un acercamiento con el Estado.
La decisión afecta a varias organizaciones, como el Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio, liderado por alias "Calarcá"; los Comandos de la Frontera; y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). El Gobierno ha concluido que estas agrupaciones no han realizado avances significativos hacia la paz.
Además, se han cerrado espacios con carácter sociojurídico, que eran utilizados para dialogar con organizaciones criminales sin reconocimiento político. Esta medida genera incertidumbre sobre proyectos en curso en Putumayo y Nariño, que incluían iniciativas para la sustitución de cultivos ilícitos y una zona de ubicación temporal para miembros de los Comandos de la Frontera.
De la Espriella ya había anticipado este cambio de dirección al presentar a su nuevo liderazgo militar, donde cuestionó las estrategias de Petro y descartó cualquier salida negociada con los grupos que considera terroristas. Además, el Gobierno está elaborando un nuevo estatuto antiterrorista que será presentado al Congreso.
La nueva política del Gobierno también se manifiesta en las operaciones militares, ya que se anunció la muerte de ocho integrantes de las disidencias de "Calarcá" en un bombardeo en Guaviare, donde también se encontraba alias "Urías Perdomo", uno de los jefes más relevantes de esa estructura.
Por otro lado, se ha autorizado la extradición de cinco líderes de grupos armados, entre ellos Geovany Andrés Rojas, conocido como "Araña", quien encabeza los Comandos de la Frontera. Estas extradiciones habían sido aprobadas en 2025, pero habían sido suspendidas durante los diálogos de Petro.
Con estas decisiones, el gobierno de De la Espriella se aleja de la estrategia de negociación amplia que caracterizó a la administración anterior, enfocándose en una política de presión militar, persecución judicial y extradición de los principales líderes de estas organizaciones armadas.