Detalles del financiamiento del FMI: ¿Qué implica para Bolivia?
El Gobierno boliviano ha resaltado los beneficios del programa de financiamiento pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual no solo incluye aproximadamente $us 1.900 millones, sino que también facilitará la obtención de fondos adicionales de organismos multilaterales.
El ministro de Economía, Christian Morales, detalló que el convenio abarca $us 1.369 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG), lo que equivale a cerca de $us 1.900 millones. Este programa tendrá una vigencia de 36 meses, con un plazo de reembolso de diez años por cada desembolso y una tasa de interés que oscilará entre el 3% y el 3,5%, además de contar con un período de gracia de cuatro años y medio.
Morales indicó que se espera que el primer desembolso por parte del FMI se realice dos semanas después de que la Asamblea Legislativa ratifique el acuerdo. Sin embargo, el Gobierno estima que el impacto más significativo del convenio será la posibilidad de obtener más recursos de otras organizaciones internacionales.
Se estima que, tras la aprobación de la Asamblea, se podrán activar fondos por más de $us 1.500 millones provenientes de otros organismos hasta diciembre, los cuales se destinarían a fortalecer las reservas y apoyar la recuperación económica del país.
Metas del acuerdo con el FMI
El acuerdo incluye objetivos fiscales y de reservas internacionales para los años venideros. El Gobierno proyecta cerrar el año 2026 con un déficit fiscal del 9,1% del PIB, que se reduciría a 6,4% en 2027 y a 3,8% en 2028. Para el 2031, la meta es alcanzar un déficit cercano al 2%.
Respecto a las reservas internacionales netas, se espera cerrar 2026 con aproximadamente 6.000 millones de dólares, alcanzar cerca de 8.000 millones para 2028 y llegar a unos $us 9.067 millones en 2031.
Entre los compromisos del acuerdo se encuentra la eliminación del financiamiento del Banco Central al sector público y la reducción del déficit fiscal, así como el control de la emisión monetaria, con evaluaciones trimestrales de estos indicadores durante la vigencia del programa.
El ministro aseguró que muchas de estas medidas ya estaban en marcha antes de firmar el acuerdo y que el programa con el FMI continuará con la política económica que el Gobierno ha implementado hasta ahora.
El financiamiento del FMI también contribuirá a consolidar las reservas líquidas del país y generará mayor seguridad respecto a la disponibilidad de dólares en la economía nacional. Respecto al tipo de cambio, el Gobierno ha descartado regresar a un esquema de cotización fija, defendiendo el régimen flexible actual.
En relación a los combustibles, el Gobierno negó que el FMI haya impuesto la eliminación de subsidios y aclaró que esta decisión responde a políticas económicas del propio Ejecutivo. Los precios de los combustibles se fijarán mediante decreto hasta enero de 2027, y se evaluarán mecanismos de apoyo para los sectores más vulnerables.
Finalmente, el ministro confirmó que durante esta gestión se iniciará el cierre de algunas empresas públicas que, según una evaluación, no son viables. Sin embargo, no se especificaron cuáles serían esas empresas. El objetivo del programa es ordenar las finanzas públicas, recuperar la capacidad productiva y crear un entorno propicio para la inversión tanto nacional como extranjera.