Canadá responde con aranceles a las medidas estadounidenses tras fallidas negociaciones
Desde el sábado pasado, una nueva serie de aranceles impuestos por Estados Unidos sobre numerosos productos canadienses ha entrado en vigor, tras el colapso de las negociaciones comerciales que se intentaron cerrar antes de la fecha límite del viernes.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, comunicó que, debido a los cambios de última hora en las condiciones propuestas por el gobierno estadounidense, se verían obligados a implementar aranceles "dólar por dólar" sobre los productos originarios de Estados Unidos.
Carney señaló que, a pesar de haber logrado avances en las negociaciones, estos no fueron suficientes para alcanzar un acuerdo que beneficiara a los canadienses.
Las conversaciones se habían intensificado desde julio, después de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer un arancel del 50% a las importaciones canadienses, equivalente a aproximadamente 20.000 millones de dólares.
A raíz de la ruptura del diálogo, se estima que Canadá podría perder hasta 90.000 empleos debido a la implementación de aranceles del 50% que afectarían productos como vino, productos lácteos y ropa, entre otros, representando cerca del 5% de las exportaciones canadienses.
Las provincias canadienses, especialmente Ontario, se han manifestado a favor de una respuesta firme ante las medidas estadounidenses. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, expresó su apoyo a Carney para implementar aranceles equivalentes.
Este revés en las negociaciones marca un momento crítico en la relación comercial entre Canadá y Estados Unidos, que históricamente ha sido una de las más integradas del mundo. La incertidumbre actual podría tener repercusiones significativas en ambas economías.