Bolivia y el FMI: Acuerdo Económico a Tres Años
La administración boliviana ha formalizado un programa con el FMI, bajo el esquema del Servicio Ampliado del Fondo (SAF), que se implementará durante tres años. Este acuerdo incluye una serie de ajustes fiscales, monetarios y estructurales con el fin de restablecer la estabilidad económica y enfrentar los desequilibrios acumulados en los últimos años.
De acuerdo al Memorando de Políticas Económicas y Financieras, el Gobierno enfatiza que estas acciones son parte de una estrategia de soberanía económica para asegurar la sostenibilidad de la deuda y estimular el crecimiento impulsado por el sector privado.
Objetivos del programa económico
- Reducir el déficit fiscal del Sector Público No Financiero para eliminar el déficit primario al finalizar el programa.
- Limitar el gasto público y recortar la contratación para disminuir la masa salarial en relación al PIB.
- Auditar y transparentar las obligaciones con proveedores.
En relación con el sector de combustibles, el acuerdo prevé que los precios internos se mantendrán durante el año 2026, pero se eliminarán las subvenciones desde enero de 2027. Esto implica que el presupuesto de dicho año no incluirá recursos para sostener dichas subvenciones, favoreciendo un incremento de precios alineados con el mercado.
También se planteará una mayor participación del sector privado en la cadena de importación, refinación y comercialización de combustibles, aunque el memorando advierte que estos cambios podrían generar tensiones inflacionarias y descontento social.
Cambios en la política monetaria y cambio de divisas
El acuerdo impulsa una mayor flexibilidad en el tipo de cambio, buscando unificar las diferentes tasas y permitir que el mercado determine las cotizaciones. Se sugiere dejar de lado el tipo de cambio como principal ancla nominal, optando por metas sobre la base monetaria y tasas de interés de corto plazo para controlar la inflación.
También se planean reformas legales para mejorar la autonomía y la gobernanza del Banco Central de Bolivia, añadiendo medidas de supervisión para evaluar la solvencia del sistema financiero.
Con respecto a la protección social, el programa incluye la creación de un Registro Social Unificado para marzo de 2027, destinado a identificar a los hogares más vulnerables y dirigir la asistencia estatal de manera efectiva.
Por último, el acuerdo contempla reformas en sectores como minería, hidrocarburos y exportaciones, enfocado en atraer inversión privada y mejorar la competitividad del país.
En resumen, el programa con el FMI es una hoja de ruta de tres años que busca resolver problemas fiscales, mejorar las reservas internacionales, controlar la inflación y reiniciar el crecimiento económico en Bolivia.