El futuro del gas en Bolivia: Expertos piden claridad y exploración
La situación del sector hidrocarburífero en Bolivia se complica cada vez más. El país, que solía ser un referente energético en la región, ahora podría convertirse en importador de gas. Esto se evidencia con el Decreto Supremo 5755, que permite la importación de gas natural (GN) y gas natural licuado (GNL) para uso interno y generación de electricidad.
Fernando Rodríguez, un reconocido experto en energía, enfatiza la necesidad de que el Gobierno aclare el propósito de este decreto y su verdadera implicancia. "Es crucial que expliquen por qué se está permitiendo esto y qué hay detrás", declaró, resaltando la importancia de la transparencia en este proceso.
Rodríguez se plantea preguntas relevantes respecto a la situación del gas en el país: ¿Por cuánto tiempo más contamos con gas? Este es un tema crucial que necesita ser abordado, subrayó.
Otra hipótesis que presenta el experto es la posibilidad de que se compre gas a Argentina utilizando las tuberías bolivianas para reexportarlo, con la idea de obtener mayores ganancias que si se exportara directamente a través de Argentina y Brasil, cobrando solamente un peaje.
Señaló que existen muchas interrogantes que el Gobierno debe responder, ya que la situación actual genera confusión y puede dar una percepción negativa sobre la capacidad de suministro de gas en el país.
Rodríguez también advierte sobre el papel del sector minero, un gran consumidor de electricidad, que podría estar buscando obtener gas a precios de mercado internacional, lo que implicaría descontinuar los subsidios actuales.
Además, el experto destaca la necesidad de aumentar la producción de gas y sugiere que podría ser prudente restringir las exportaciones a Brasil para prolongar la vida útil de las reservas.
Rodríguez concluye que es imprescindible fomentar la exploración de nuevas fuentes de gas, afirmando que sería más beneficioso establecer un decreto que incentive la producción en lugar de uno que se centre en la importación.