Innovaciones tecnológicas marcan el Censo Agropecuario 2026
El Censo Agropecuario 2026 se llevará a cabo con un enfoque moderno, utilizando tabletas electrónicas que facilitarán una recolección de datos más precisa y controlada, por primera vez en la historia del país. Este innovador sistema permitirá abarcar tanto las áreas rurales como las periurbanas, asegurando una cobertura más amplia y detallada.
Telmo Arce, coordinador del proyecto en el INE, destacó que la digitalización permitirá un mejor monitoreo de la información recolectada. "Estamos realizando un barrido en toda el área rural y periurbana, lo que nos permitirá tener un control efectivo sobre la cobertura y la calidad de los datos", comentó en una reciente entrevista.
Los empadronadores serán equipados con una aplicación específica en sus tabletas, que incluirá procesos de control de calidad y consistencia para verificar la información antes de que sea procesada. Esta transformación implica la eliminación de las tradicionales boletas impresas, reduciendo los errores humanos que pueden surgir durante la transcripción manual.
A pesar de las limitaciones de conectividad en algunas zonas rurales, el censo podrá continuar sin interrupciones. Los datos recolectados se almacenarán en los dispositivos y se enviarán a los servidores del INE en cuanto los empadronadores se encuentren en un área con acceso a internet.
El censo no solo se centrará en la recolección de datos, sino que también incorporará imágenes satelitales para facilitar la localización de las unidades productivas. Según Arce, estas imágenes serán cruciales para identificar correctamente las áreas de producción y verificar su uso del suelo.
Después de 13 años sin actualizaciones, esta iniciativa permitirá refrescar la base de datos del sector agropecuario en Bolivia, proporcionando información sobre unidades productivas, productividad y número de cabezas de ganado, entre otros aspectos vitales para el desarrollo agropecuario del país.
El operativo abarcará todo el territorio nacional y contará con personal debidamente capacitado para interactuar con los productores y comunidades, asegurando que se sigan criterios técnicos uniformes en el levantamiento de la información.