SOCIEDAD

Problemas de combustible retrasan obras educativas en Oruro

Rubén Larico · 30 Sep, 2026

Problemas de combustible retrasan obras educativas en Oruro

La falta de diésel en Oruro continúa complicando el mantenimiento de las unidades educativas y ralentizando las obras educativas fundamentales. Esta situación se ha visto agravada por la irregularidad en la provisión de combustible y el aumento en el precio del diésel, lo que dificulta la adquisición de materiales necesarios.

José Villca, director de la Dirección de Infraestructura de Educación, Salud y Deportes (Diesd) del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro (GAMO), señaló que la escasez de diésel ha limitado el uso de maquinaria pesada, lo que es crucial para realizar trabajos como rellenos y perfilados en las obras.

La situación es preocupante; muchos estudiantes se están viendo obligados a asistir a otras unidades educativas debido a las condiciones inadecuadas de sus establecimientos. Padres y docentes están a la espera de la pronta finalización de las obras.

Villca también mencionó que el aumento en los costos del diésel repercute en el presupuesto destinado a materiales de mantenimiento, lo que está generando retrasos en la obtención de estos insumos, no solo para las unidades educativas, sino también para centros de salud y espacios deportivos.

En cuanto a los proyectos en curso, se están ejecutando obras en cuatro unidades educativas, lo que representa una inversión superior a 21 millones de bolivianos. Hasta ahora, no se han reportado paradas o suspensiones en las obras por parte de la fiscalización.

Entre los proyectos que se espera concluir pronto se encuentra la unidad educativa Huajara Secundaria, cuyo plazo de finalización es en octubre. Las unidades educativas Sanjines 1 y 2 y Sierra Galvarro están previstas para ser entregadas entre noviembre y diciembre, mientras que los proyectos Carmela Cerruto 1 y 2 tienen como meta de conclusión el año 2027.

Las autoridades esperan que los problemas relacionados con el abastecimiento de diésel y los costos no afecten el cronograma de las obras, ya que varias comunidades educativas están a la espera de contar con nuevas instalaciones para el inicio del próximo año escolar.