Distribuidores de GLP suspenden actividades y demandan ajuste en el costo del flete
Cerca de diez compañías distribuidoras de gas licuado de petróleo (GLP) han decidido entrar en estado de emergencia y han detenido sus actividades de entrega. Esta decisión surge como respuesta al aumento en los costos del diésel, que ha impactado de manera significativa sus operaciones diarias.
Los transportistas señalan que el gasto en combustibles se ha casi duplicado. Antes, el costo por cada recorrido era de entre 300 y 400 bolivianos, pero actualmente se estima en aproximadamente 800 a 900 bolivianos.
Propuestas del sector del GLP.
- Solicitar una subvención para cubrir el costo del diésel.
- Proponer que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aumente el pago por el transporte de las garrafas.
Los distribuidores han manifestado que mantendrán su paro hasta recibir una respuesta clara por parte del Ministerio de Hidrocarburos. Mientras tanto, la Policía ha desplegado más de 20 efectivos para resguardar la planta de Senkata y prevenir posibles bloqueos en las vías.
La Policía, a su vez, ha asegurado que las rutas se mantienen despejadas. Se ha informado que los líderes transportistas están dialogando con representantes de la cartera de Hidrocarburos en busca de una solución al conflicto actual.
Los distribuidores permanecen en las aceras de la planta de Senkata, a la espera de novedades sobre el ajuste del costo del flete y los términos necesarios para reanudar el servicio de distribución de GLP.