Crisis en el sector energético y tensiones políticas en Bolivia
El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció la intención de reactivar las refinerías del país, en medio de una crisis por el precio del petróleo que ha vuelto a acercarse a los 100 dólares por barril, cerrando el día anterior en 96,6 dólares. Esta situación contrasta con los 64 dólares que se registraban hace nueve meses, cuando se levantaron los precios y se mantuvo la subvención.
Paz Pereira destacó la capacidad de procesamiento de las refinerías de YPFB, las cuales juntas pueden gestionar hasta 63.700 barriles diarios, aunque actualmente solo se están procesando poco más de 24.000. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, afirmó que la producción diaria de estos niveles no es simplemente un número en papel, sino una necesidad para el país.
Simultáneamente, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, enfrenta dificultades en su plan de abastecer combustible a precios internacionales, ante la escasez de dólares que encarece aún más el mercado. A pesar de que el dólar cayó 16 centavos tras los anuncios del Banco Central de Bolivia, la situación sigue siendo crítica y Santa Cruz ha establecido un plazo hasta el 10 de octubre para resolver la crisis.
Acuerdo con el FMI y sus implicaciones
En el ámbito económico, se encuentra en discusión un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la Asamblea Legislativa. Un primer borrador filtrado sugiere medidas severas, como la eliminación total de las subvenciones para 2027 y un recorte del 9,5% del déficit. A medida que se acerca el levantamiento del Estado de Excepción, la situación política se vuelve más tensa.
La figura del presidente Paz Pereira se ve cada vez más aislada, especialmente después de sus declaraciones sobre un posible atentado en Viacha, lo que fue rápidamente desmentido por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien aseguró que no hay fundamento para tales rumores. Esto podría reflejar una estrategia de desviar la atención de los problemas actuales que enfrenta su gobierno.
El vicepresidente Edmand Lara ha tenido un año complicado, con la relación con Paz Pereira deteriorándose desde antes de asumir el cargo. A pesar de sus intentos de acercarse al pueblo tras la tragedia en Viacha, su situación política es delicada tras un reciente incidente que ha generado críticas y malestar entre la población. Su proceso de rehabilitación política parece estar en una etapa compleja.
Finalmente, la bancada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), que fue parte fundamental en la victoria de Lara y Paz, anunció su ruptura oficial con el gobierno, lo que indica una fractura interna que podría complicar aún más el futuro político del actual presidente.