ECONOMÍA

La moneda boliviana pierde valor en Desaguadero, afectando a comerciantes y fomentando el contrabando

Limbert Chipana · 06 Sep, 2026

La moneda boliviana pierde valor en Desaguadero, afectando a comerciantes y fomentando el contrabando

En Desaguadero, localidad fronteriza entre Bolivia y Perú, el boliviano se ha convertido en una moneda casi inexistente. La moneda peruana ha cobrado fuerza, afectando notablemente la actividad comercial en la región.

Desde que se implementó un tipo de cambio flexible del dólar el 29 de junio de 2026, la moneda nacional ha ido perdiendo valor. Esto ha llevado a que los comerciantes peruanos no acepten bolivianos en sus transacciones, resultando en una disminución del comercio.

"Mira cómo está. Antes era llenito. Los martes era regular, pero ahora ni regular".

Las fluctuaciones del tipo de cambio han hecho que el comercio sea impredecible. Una comerciante comentó que ahora hay más vendedores que compradores en las ferias, reflejando la crisis actual.

La situación ha incentivado el contrabando, ya que los comercios en Perú que antes operaban de manera clandestina ahora lo hacen sin miedo. Algunos bolivianos participan activamente en este tráfico de productos, como el gas licuado.

La devaluación del boliviano no es un fenómeno nuevo; ha estado ocurriendo desde hace más de dos años, afectando primero a las regiones fronterizas. Un analista, Jaime Dunn, destacó que esto se debe a la desconfianza en el valor de la moneda.

Los comerciantes bolivianos lidian con una situación desesperante, ya que comprar productos del lado peruano se ha vuelto difícil. "Te cotizan más 10 puntos para no perder ellos", manifestó una vendedora.

El impacto no solo se siente en el comercio, sino también en el transporte. Los 'bicicarros' y otros medios de transporte han visto disminuido su trabajo debido a la caída en el flujo de mercancías.

En los primeros días de septiembre, el tipo de cambio del dólar alcanzó su máximo histórico de 12,32 bolivianos. La situación ha sido reconocida por autoridades, quienes destacan que es una "nueva realidad" a la que hay que adaptarse, aunque el presidente del Banco Central niega que haya una devaluación significativa.

Desaguadero, como población fronteriza, sirve como un indicador económico de lo que eventualmente afecta al resto del país, lo que hace que estos cambios sean motivo de preocupación para todos los bolivianos.