Crecen las protestas contra el DS 5676; crisis en el Gobierno se agrava
El descontento por el Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención del diésel para grandes consumidores, se ha intensificado, abarcando nuevos sectores sociales y productivos que planean movilizaciones. Mientras tanto, el Gobierno enfrenta una crisis interna, marcada por la renuncia de José Gabriel Espinoza del Ministerio de Economía, junto a otro viceministro.
César González, líder de la Confederación de Gremiales Bolivianos, indicó que un ampliado de emergencia con representantes de diversos sectores ha decidido exigir la derogación del DS 5676, además de convocar a una movilización nacional al finalizar el estado de excepción.
González alertó que esta medida podría llevar a una mayor pobreza y hambre en el país, enfatizando que ya se están enfrentando dificultades para cubrir necesidades básicas como el pago de alquileres y la adquisición de medicamentos y materiales escolares.
En la provincia Marbán de Beni, productores agropecuarios y organizaciones sociales decidieron iniciar un bloqueo indefinido en el Puente San Pablo a partir de la medianoche del miércoles, como forma de protesta.
En Potosí, los productores de quinua de Colcha K llevaron a cabo un "tractorazo" y le dieron al Gobierno un plazo de 48 horas para anular el decreto, solicitando también un proyecto de ley que proteja al sector quinuero.
Por su parte, Vicente Choque, dirigente del Trópico de Cochabamba, anunció que las Seis Federaciones reanudarán movilizaciones a nivel nacional a partir de este miércoles, a pesar del estado de excepción. Afirmó que "el hambre no se puede aguantar".
El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, atribuyó las movilizaciones a sectores que buscan desestabilizar el país y defendió el ajuste al diésel, argumentando que es necesario para combatir el contrabando de combustible.