ECONOMÍA

Exministro advierte sobre el futuro costo del GLP en Bolivia

Rubén Larico · 30 Jul, 2026

Exministro advierte sobre el futuro costo del GLP en Bolivia

El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, advirtió que, si no existieran subsidios, el precio de una garrafa de Gas Licuado de Petróleo (GLP) podría llegar a costar alrededor de Bs 130. Esto se debe a los precios internacionales y los gastos relacionados con la importación.

En la actualidad, el costo de la garrafa se mantiene en Bs 22,50 gracias a la subvención estatal. Sin embargo, Ríos indicó que la situación se complica, dado que Bolivia ha comenzado a experimentar un déficit en la producción de GLP.

Ríos mencionó que hasta el año pasado Bolivia era un país exportador de GLP, pero este año ya se están notando pequeños déficits en la producción, lo que ha llevado a la nación a convertirse en importadora. Destacó que ahora se requiere de divisas para poder adquirir el producto en el exterior y asegurar el suministro interno.

El exministro sugirió que el Gobierno debería implementar un modelo de subsidio focalizado, similar al que se utiliza en naciones como Perú o Brasil. Propuso que el apoyo se dirija directamente a las familias de menores recursos, utilizando mecanismos como transferencias bancarias o códigos QR, basándose en indicadores como el consumo eléctrico.

Además, Ríos alertó sobre los riesgos de un desabastecimiento si se continúa con una subvención generalizada al GLP, gasolina y diésel sin contar con los recursos necesarios para importar combustibles. A su juicio, es fundamental discutir una reforma al sistema de subsidios y realizar cambios significativos en la estatal YPFB.

En cuanto a la situación del gas natural, el exministro prevé que Bolivia podría comenzar a importar este recurso a partir de 2029, dado que la demanda interna superará la oferta nacional. Ríos enfatizó que la generación eléctrica del país depende en gran medida del gas natural, por lo que consideró crucial firmar contratos a largo plazo y reactivar la exploración hidrocarburífera.

Finalmente, durante la conversación, calificó a YPFB como una “bomba de tiempo” y afirmó que la empresa requiere una “cirugía mayor”, ya que tiene una estructura con muchos empleados mientras sus refinerías operan por debajo de su capacidad, lo que aumenta la dependencia de las importaciones.