El riesgo país de Bolivia se mantiene en niveles altos en 2026
En la evaluación del riesgo país para América Latina y el Caribe durante los primeros ocho meses de 2026, se ha evidenciado una clara división entre países con fundamentos económicos sólidos y aquellos con desafíos fiscales y políticos. Según el reporte de JP Morgan hasta el 13 de agosto, Venezuela, Argentina y Ecuador encabezan la lista con los mayores riesgos, mientras que Uruguay, Chile y Paraguay emergen como los más estables.
Bolivia, a lo largo de enero a agosto de 2026, mostró un desempeño favorable en cuanto a la tendencia de su riesgo país, alcanzando un máximo de 688 puntos básicos (pb) y un mínimo de 325 pb, para ubicarse en 407 pb. Aunque este nivel es mucho más bajo que los picos extremos de 2024, aún es elevado en comparación con otros países de la región, ocupando el cuarto lugar en riesgo entre sus pares latinoamericanos.
La calificación de 407 pb representa una notable mejora en relación con los 2.328 pb alcanzados en septiembre de 2024, sin embargo, sigue siendo alto en comparación con los mínimos históricos de 38 pb registrados en marzo de 2017. Esta tendencia a la baja refleja una recuperación parcial de la confianza de los inversionistas, pero persisten retos significativos para el país.
Aspectos positivos y negativos del desempeño económico de Bolivia
- Reducción de la prima de riesgo desde 688 pb a 325 pb, indicando una recuperación de la confianza.
- Capacidad del país para cumplir con sus obligaciones externas de deuda.
- Aun con 407 pb, sigue siendo un nivel de riesgo alto en comparación con Uruguay, Chile y Paraguay.
- Presencia de vulnerabilidades fiscales y políticas que podrían afectar la estabilidad económica.
Las expectativas sobre políticas económicas y reformas han influido en la percepción del riesgo. El acuerdo alcanzado con el FMI para un financiamiento de $us. 1.900 millones es un indicativo positivo, pero las reformas internas son cruciales para sostener esta tendencia a la baja. Al mismo tiempo, la economía boliviana enfrenta problemas estructurales que demandan atención, como el déficit fiscal y la necesidad de aumentar las reservas de divisas.
En resumen, a pesar de la mejora en la percepción del riesgo país, que pasó de 688 pb a 407 pb, Bolivia todavía se encuentra en un territorio de riesgo elevado. La implementación de políticas que garanticen la sostenibilidad fiscal y la generación de divisas será clave para consolidar esta tendencia positiva y atraer inversión en el futuro.