Represión en Buenos Aires tras marcha contra proyecto de Milei sobre propiedad privada
Una multitud de personas se reunió el pasado jueves frente al Congreso argentino en Buenos Aires para expresar su rechazo a un proyecto de ley que busca modificar las condiciones de la propiedad privada, específicamente en lo que respecta a la venta de tierras a extranjeros. A pesar de la fuerte lluvia, grupos sociales, sindicales, políticos y estudiantes se unieron bajo el lema 'la patria no se vende'.
La concentración se llevó a cabo en un contexto de creciente oposición a las políticas del gobierno, que ha sido señalado por sus propuestas ultraliberales. Aunque el oficialismo decidió retirar temporalmente la cláusula que facilitaba la compra de tierras por forasteros, aún quedan otros temas sensibles que están siendo discutidos en el Senado, con implicaciones sociales, económicas y ambientales.
Inicialmente, la protesta transcurrió pacíficamente, pero la situación cambió drásticamente cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a utilizar gases lacrimógenos, balas de goma y agua a presión para dispersar a los manifestantes. Este ataque provocó que muchos retrocedieran, pero la policía continuó su avance, desalojando a los presentes en la plaza y en calles adyacentes, lo que llevó a algunos enfrentamientos.
Según un portavoz de la Policía de la ciudad, se detuvieron a nueve personas, mientras que otras fuentes locales elevaron la cifra a doce, que incluye a tres detenidos por las fuerzas federales. Los informes indican que durante estos disturbios, cuatro agentes resultaron heridos y se registraron daños a la propiedad pública, como contenedores de basura incendiados y vidrios de vehículos rotos.
Además, un médico que estuvo presente en la protesta informó que una fotoperiodista sufrió un traumatismo craneal y fue trasladada a un hospital para recibir atención médica. La situación refleja el descontento de una parte considerable de la población hacia las medidas propuestas por el gobierno actual.